05-02-07  Caida mental (Parte II)

Intentando coger el aire con cada bocanada, sentía que buscaba algo que no existía. Me llevaban con calma, apenas sentía las aceleraciones. No hubo sirenas, nada delataba mi presencia dentro del vehículo. Era la primera vez que utilizaba una ambulancia.

En la sala de espera me aparcaron en un atasco de camillas. Estaba rodeado de ancianos, aunque pronto esta tendencia empezó a cambiar. Apareció una especie de neohippie medio rasta quejándose de una especie de cólicos estomacales. En las mejores tradiciones de nuestros servicios sanitarios – quedó aparcado en el atasco de camillas. Quise preguntarle como se sentía, pero me pareció una manera un tanto absurda de intentar ignorar esa curiosa sensación llamada dolor. Algo muy útil, pero que con práctica podemos llegar a controlar. Pensé que no era precisamente la sensación de dolor lo que resultaba molesto, sino el componente de angustia que iba asociado a esta. Pensé que la heroína, mientras actuaba, lo eliminaba – te duele pero no te importa, de hecho todos tus problemas desaparecen mientras haya heroína que pueda transformarse en morfina tras atravesar la barrera hematoencefalica pululando a su antojo por tu sangre. Seguro que el neohippie tenia de eso, pero en aquel momento estaba concentrado en mi sufrimiento.

Una enfermera se acercó y me preguntó acerca de mi estado. No supe que responder, así que me acarició la cabeza y me dijo que aguantase, el servicio estaba saturado.  Pedí un urinal y comenté que los hombres éramos unas nenazas. Una leve sonrisa se dibujo en su rostro. “Lo sé”, contestó y se alejo para volver de nuevo con el urinal, que resulto ser un invento de lo mas cómodo.

Las siguientes dos horas las pase pensando en las causas del accidente. No dí con nada, así que intenté dormir, pero lo único que logre hacer fue taparme la cabeza con el suéter y morderme un dedo.

Cuando me quité el suéter de la cabeza estaba rodando por un oscuro pasillo. A ambos lados de este había camillas, sobre cada una de ellas colgaba un número. Todas estaban ocupadas por ancianos, que tosían y se lamentaban. La imagen se parecía a aquellas que salen en las películas americanas, solo que en esta ocasión no había jóvenes héroes abrasados al ayudar a la vecina a salvar el aparato de la tele después de una catástrofe nuclear, ni ningún miembro del cuerpo de policía recién salido de un paseo por el ghetto, tampoco habia ningun intento de inmolacion. Lo que no sabia es si había alguien con el Ebola o algún que otro virus emigrante en busca de oportunidades por el viejo mundo.

Fui abandonado en la sala de rayos. Y allí si empecé a sentirme como un autentico inútil. El técnico de rayos, con una brillante sonrisa, me preguntó como estaba yendo todo después del instituto. Si, era un viejo y buen conocido de esos años, abriéndose paso en la vida, trabajando, mientras yo seguía pensando en que demonios gastar la mía. Tras irradiarme un poco las piernas, contribuyendo a los efectos terapéuticos que la catástrofe de Chernobyl tuvo en su tiempo,  hablamos un poco de todo. Habitualmente me caracterizo por la altanería. Y, como siempre, quise desaparecer por la vergüenza que me invadió. Pensé que nos solemos poner muy melosos en las circunstancias en las que me encontraba, pero, en muchas ocasiones en mi caso, este tipo de choques son una buena “navaja de Okham”.

De vuelta al atasco inicial me fueron entregados el diagnostico, las recetas de los pinchazos que me tendría que administrar, un pinchazo en la tripa de regalo y unos buenos vendajes compresivos en ambas extremidades inferiores. También me aclararon que la gente que vi antes en el pasillo oscuro estaba ingresada, o sea, esas camillas eran sus habitaciones. Me comentaron que mucha gente dejaba a sus padres y abuelos (ahora ancianos) ingresados en el hospital por las fiestas navideñas, para no tener que ocuparse de ellos. Lo peor de todo es que en estas situación difícilmente se le puede atribuir la culpa a alguien y tampoco es fácil ser indiferente. Es obvio que el viejo se ha hecho una carga. Lo peor de todo es que el hijo suele ser el producto de la mentalidad del padre, solo en unas pocas ocasiones surge la excepción. Me pregunto si siempre ha sido así.

Por desgracia esto solo era el preludio de los límites que alcanzaría en los próximos días mi estado depresivo.

Al llegar a casa me encontré sin silla de ruedas, sin mi querido orinal y en un sofá. Así que durante los primeros días estuve arrastrándome por el suelo cual áspid para llegar al baño y a la ducha.

No me puedo quejar, cuando tenían la oportunidad mis amigos me visitaban, pero yo nunca fui un buen anfitrión. No se me da bien. Vivo de prestado, y por una razón que desconozco, a pesar de adorar a esas personas, prefiero la soledad. No es que me guste, sencillamente me siento mas cómodo.  Y durante las siguientes dos semanas tuve esa soledad. Pensé que teniendo la excusa de la inmovilidad podría hacer todo aquello para lo que habitualmente no tenia tiempo. Leer, estudiar, dibujar, ver películas. No tarde en descubrir que sin poder moverme y actuar por mi propia cuenta, toda actividad intelectual carecía de sentido. No estaba motivado para hacer nada. Y obligándome a estudiar, a leer o dibujar, solo lograba ganarme migrañas. A consecuencia de esto me empecé a volver adicto a los analgésicos y los anticoagulantes que tenia que administrarme. Pincharme constituía lo único que disfrazaba un poco el día. “Mírate, eres un yonki, has tocado fondo, y curiosamente no tienes la mas mínima intención de cambiar nada.”

Es posible que estas líneas sean una exageración, una vulgar dramatización. No todos los días fueron así, pero por alguna razón inherente al ser humano, la autocompasión resulta gratificante.

                                                          

 

 

 

15-01-07 - Año nuevo diseño de pagina nuevo, o eso pensaba hacer.

Siento que no existo. (Parte I)

La brisa golpeó mi frente y la imagen, de repente nítida y brillante, del entorno que percibía empezó a cambiar rápidamente de plano. Unas décimas de segundo antes había escuchado romperse algo a mis pies,  un ligamento había cedido provocando el desplazamiento irregular de todo el peso de mi cuerpo hacia adelante – estaba en una escalera. Percibía la distancia, 3 metros en vertical y cerca de 6 siguiendo la pendiente. Tenia que intentar mantener el equilibrio hasta el final. En un breve lapso mis prioridades fueron establecidas jerárquicamente: cabeza, manos, portátil.

Colocaba las piernas en cada uno de los escalones sin sentir la presión de las pisadas. Hacia rato que las glándulas suprarrenales habían descargado una buena dosis de epinefrina en mi torrente sanguíneo,  el corazón había aumentado su rendimiento a consecuencia de lo cual la oxigenación de la sangre alcanzó su limite casi de manera instantánea. Las arteriolas de la piel y de los intestino se contraían, mientras ocurría justo lo contrario en los músculos. En un instante estaba en mi mejor forma física. Sin embargo, lo único que podía escuchar desde el profundo pozo de mi interior era miedo – lejano y omnipresente.

Pensaba en todos los posibles desenlaces, dando por descontado la perdida de ambos tobillos. Pensaba en la cara de mis padres, pensaba en los exámenes que quizás no podría hacer, pensaba en los trabajos que tendría que abandonar, pensaba en el dinero que iba a perder, pensaba en que abandonaría mi coche aquí, pensaba que tenia que salvar mi cabeza. Sentía que estaba en una situación completamente absurda. La vergüenza de pensar de una manera tan banal me hizo desear llegar al suelo. Lo esperaba, roce con uno de mis guantes el último escalón y flexionando las rodillas rodé como tantas veces había hecho en las clases de aikido.

No sentía nada, el cielo brillaba con un limpio y claro azul. Oía ruidos de fondo, quise cerrar los ojos y desaparecer en aquel sitio, un estado de absoluta indiferencia garantizado por las beta endorfinas - opioides endógenos que empezaron a bloquear toda segregación de neurotransmisores, me estaba desconectando para el final...

Empe a oír voces, había perdido la sensación del tiempo, empezaba a temblar y a sentir la no existencia de mis tobillos. Se que me ayudaron. Se que me trataron muy bien.

Un sentimiento completamente desconocido me oprimía el pecho y  lloré. Había tenido suerte.

                                                 

 

02-08-06

No puedo evitar pensar que has cambiado, todos los detalles que te conforman se ven diferentes. Ahora todo es mas oscuro.  Pero el paso del tiempo te sienta bien. Ahora que estas de nuevo tan cerca de mi, justo cuando mas te necesito, es cuando mas inalcanzable te vuelves. Recuerdo que siempre que me abandonabas sabia donde encontrarte, aunque el culpable fuese yo, seguías allí. Ahora, tras todo este tiempo perdido, el corazón empieza a latir de nuevo, con fuerza. Ver tu silueta esbozada en la noche por alguna luz revive con la misma intensidad todos aquellos momentos en los que sustituías mi sangre por adrenalina.  Me hacías pensar y olvidar, sentir y sufrir. No quería dejarte. Te fuiste... Mi reloj volvió a recobrar su precisión alargando las horas. En tu ausencia aprendí a ser como los demás, a moverme según lo establecido, a vivir con calma; planifique mi vida hasta el ultimo segundo. Deje de improvisar. A pesar de que tu lugar nunca estuvo vacío es a ti a quien esta amoldado. He dejado de perseguir el sol buscando nuevos paisajes, sin ti el horizonte siempre queda lejos.

Y cuando todo iba tan bien, apareces... Estas mejor que nunca. Se que le perteneces a otro, a alguien que te conoce mejor de lo que yo jamás podría. El siempre fue tu dueño, incluso cuando eran mías las manos que te rozaban. Yo solo soy y fui un crío curioso.

Aun así, ambos sabemos que siempre acabare robándote.  No perdamos tiempo - hagamos contacto.

                                                                                 

                                                       

14-07-06 Bienvenido.

En tu pasaporte figura un país que ya no existe. Te cuentan que si no fuese por lo que ocurrió, ahora vivirías en otro que ha dejado de ser lo que era. El hogar que nunca existió, esa casa en la que naciste, de la cual, a través de recuerdos sacados  de fotografías, construyes la imagen. El sitio al que siempre quieres volver, en el que siempre estarás cómodo, entre los tuyos. Se sincero, para ti - no existe. Algunos te enmarcan a la romántica y ambigua clase de ciudadanos del mundo. Aunque tarde o temprano siempre  acaban considerándote un simple desheredado. Viajas mucho, pues no puedes evitar no perder la sensación de que lo encontraras.  Sigues buscando,  pero lo único que encuentras es a ti mismo. Todo se va volviendo simple,  y mas allá de las obviedades, te encuentras viendo tu vida desde una colina, como un depuesto dios, sin ningún interés y sin ningún poder. En cada rincón en el que paras, frías miradas vigilan tus movimientos. Eres un desconocido. Y para aquellos que antaño te conocían, te vas volviendo extraño. Nadie en quien confiar. No perteneces a nadie y nadie te pertenece. Estas rodeado por un colorido vació. Y aunque algún día logres disfrazarlo de hogar, siempre sabrás que eres un extranjero. Quizás en ese desesperado intento hayas creado este espacio virtual carente de objetivo. Con contenido vacuo y anecdótico. Aquí todos los idiomas son igual de inexpresivos, pero estés donde estés, este es el lugar al que siempre puedes volver, es tu hogar.  Bienvenido siempre - eterno extranjero.

                                                               

26-06-06 Nada que escribir.

No se que escribir, esta es una situación completamente novedosa. Tengo la cabeza repleta de ideas, aunque todas desembocan en una situación y sensación de ansiedad. Ahora, con mas calma y mentalizado para perder al menos una hora de clase, algo aflora desde el subconsciente - no tengo nada que escribir. Pensemos, la gran mayoría de los relatos que se van a presentar trataran, de alguna manera, de expresar ese florido o tenebroso mundo  que llevan dentro sus autores. Estos últimos, como todo ser humano, se consideran únicos e irrepetibles y seguramente en el fondo ambicionen que algún día otros se sorprendan, leyendo su obra, de lo mal que lo han pasado, lo ingeniosos que son o de lo original y rompedor de su imaginación. Aunque también es posible que en algún rincón de esta sala en la que nos encontramos, alguien este reivindicando las injusticias o verdades que solo su preclara conciencia es capaz de abarcar. Si, ese es un autentico elegido. Pero solo lo será en la medida que el evaluador lo juzgue oportuno. Todos nos evaluamos y somos evaluados. Este concurso es solo una razón formal para hacerlo.

Volvamos a los auténticos contrincantes, estos textos con tinta fresca. Pienso que quizás sea la tinta lo que mejor define lo que esta escrito. Negra, azul, de bolígrafo BIC o de pluma Waterman, absorbida por el papel o diluida por el sudor de las manos (creando un efecto desordenadamente artístico). De una u otra forma muestra la aproximación del sujeto a la escritura. Como algo casual y divertido o como algo constante y serio. Quizás consideren superficial tratar un escrito por la tinta empleada pero me resulta mas tentador adivinar quien escribió a lo que escribió. Historias de amor y desamor (tema tratado, relamido, sufrido y desconocido por muchos), de soledad, de abstracciones filosóficas (solo comprensibles en situaciones psicotrópicas y en la mayoría susceptibles de ser resumidas a trivialidades), de fantasías ya tratadas y fumigadas ( y que sin embargo siguen oliendo a copia o plagio) y, resumiendo, mas historias de amor y rechazo en diferente embalaje. Claro, casi se me olvida, también esta el que no tiene nada que escribir (y como consecuencia - pensar).

Miro el cartel de salida, realmente hay tres, pero solo puedo ver uno.

Salida... Consideraba la escritura como salida a uno mismo, para esos pensamientos de "dejar y olvidar". Tengo ganas de salir de esta sala. Y tengo ganas de salir de mi. Pero aparte de dejar plasmadas banalidades en un papel sellado, no tengo a nadie que me espere detrás de esa puerta (abierta), nadie con quien divagar, nadie a quien querer (y quien me deje de querer) y no tengo nada que ver... Así es, no tengo nada que escribir.

(Este texto se presento al II Concurso Literario del Día del Libro de la Universidad de La Laguna, obviamente, no obtuvo ninguna resonancia...)

09-06-06 Pirata por motivos personales.

-“Porque cuando se lucha por nada que perder, se sabe que lo que esta en juego es absolutamente todo.”-

Buscadores de fama y fortuna, gloria y poder, vida salvajemente vacía… No, no me refiero a ese perfil literario y romántico del pirata. Del pirata “Robin Hood”.  Mi corsario es una figura olvidada o sencillamente desconocida. Los motivos que lo llevaron a ser lo que es o fue, ni el mismo podría describirlos. Solo quedaran los hechos, contados según conveniencia.

Pero la mirada, cargada de ira, odio o brillando con frialdad solo se apagara con el ultimo latido, cristalizando todo lo que reflejaba, como un espejo.

Me refiero a aquel que no busca su destino, sino que lucha por el, aunque sepa que tiene todas las de perder. Y con la nave en llamas, la tripulación muerta y el sabor de la sangre en la boca – triunfa. Haciendo que la peor tormenta y el viento en contra sean de ayuda.

Si, con el tiempo nos volvemos mas complicados, entendemos mas cosas, consideramos mas. Ya nada esta tan claro y cuesta divisar el horizonte. Nos empezamos a parecer mucho los unos a los otros, nos hacemos literarios, como los héroes de esas novelas de ficción, siempre perseguimos lo mismo y de la misma manera.

Esos piratas fantásticos no son mas que un reflejo de nosotros – conocemos sus motivos.

(Por eso nadie sabe de mi corsario, porque incluso entre la niebla siente su propio horizonte, sus ideales. Luchando por ellos con motivos personales como armas, siente y hace que sus ojos brillen con fuego infernal ante cualquiera que encuentre en su camino.)

            

                                                                                                       Simbólicamente violento.

(Tenia preparado otro tema musical con su respectiva letra y su respectiva traducción, pero habiendo descubierto al grupo que esta sonando, la dejare para otro momento.)

 

19-05-06 Quiero creer que es un error.

(contiene hiperlinks)

El imponente cenicero cinzano esta repleto de colillas de cigarrillos que solo utilizo para crear humo a mi alrededor, el aire del despacho es denso, la persiana cerrada filtra la mortecina luz del exterior, acaba de terminar el atardecer, supongo. Enciendo otro cigarrillo e ilumino por breves instantes la creciente oscuridad, creo que me estoy volviendo adicto al tabaco, en tres días he consumido el equivalente habitual de un año. El techo blanco es ahora gris. Llevo mirándolo 3 días acostado en el sofá. Salgo fuera, sigo con mi habitual rutina, pero realmente nunca me levanto del sofá, el cuerpo es el fantasma que abandona la mente, tirada allí...

Las incógnitas inundan mi cabeza, a veces pienso que lo mejor que puede haber pasado es que ella no existiese, pero incluso si existiese que estuviese en otro lugar, pero si aun así estaba en ese lugar, que hubiese muerto. Y aunque no hubiese muerto en esa emboscada como todos los demás y hubiese huido, habría agradecido que la  encontrasen los ineptos que salieron en su persecución y la asesinasen. También habría agradecido tener mas confianza en las aptitudes de mis hombres, tener menos curiosidad, menos intuición, menos suerte (fuese mala o buena)...

Ahora, en todas las situaciones en las que vuelvo a coincidir con ella, finjo que no se quien es y ella finge que nunca me ha visto antes.

Una llamada interrumpió mi noche cerrada al volante, volviendo de haber dado el "disparo de salida". Infringiendo severamente normas de trafico y dando razones para crear mas, di la vuelta. Un coche había escapado, lo reconocería fácilmente.  De pura casualidad divise un Mercedes G500, o algo que se le parecía, equipado con extra de tres cadáveres y un asiento de conductor aun caliente y vacío. Seguí la carretera pisando a fondo,  no quería perderme la agonía del héroe, pero tampoco recibir un balazo de alguien escondido en las sombras por circular demasiado lento.

Y así, levemente escondida entre las sombras, apenas perceptible, la sentí a ella. Frene. Los discos se bloquearon y la inercia  empujo el eje trasero colocando el coche directamente en frente. Cegada momentáneamente por los focos, debió de pensar que aquella maniobra, completamente accidental, tenia algún fin. Sentada encima de la acera, levantó la mirada,  resultaba confusa la realidad de encontrarme con una chica que quizás no superase la veintena, pero aquellos ojos sin lagrimas, mezclando odio y miedo enfilaron directamente los míos. Aun no me explico como tuve el valor de abandonar el cascaron y acuclillarme en frente suyo, mirándole los ojos, acariciar sus manos, quitarle el pesado APSB y sentir que estaban frías y húmedas.  Sentía que aquello estaba del todo mal, un error, alguien jugó muy bien conmigo, no podía dejar de mirarla, la había encontrado. Pero se fue, la deje ir, desapareció y la deje desaparecer.  Iluminado por los focos de mi propio coche, empecé a desvanecerme, el ronroneo a punto de calarse del V12 al relentí me devolvió algo de mi conciencia, había pasado un segundo en 15 minutos.

Solo ahora, algún mes o semana o día después, caigo en la cuenta de que mi coche no estaba blindado, aunque... Parece ser que yo tampoco.

                                      

                                                                                      No hay vuelta atrás.

 

04-05-06 Desafiante.

Echado en medio de la calzada, sucio, pero sorprendentemente vivo, un trapo llamo su atención. Desde ambos carriles de circulación los semáforos abrieron el flujo de vehículos. Le costaba creer lo que veía, un hurón en medio de la ciudad, la cabeza levantada y al acecho, indudablemente oía el ruido y olía su muerte. A el le pareció sencillamente curioso, caminando con calma se acerco al bicho, oyó varias frenadas, pero nadie se atrevió a tocar la bocina. El animal estaba perdido, no parecía tener lesiones, pero las pocas fuerzas que le quedaban apenas le permitían seguir manteniendo la cabeza en el aire.

Una fulminante dentellada frustro el primer intento de contacto. Pequeñas gotas de color carmesí empezaron a correr hacia la punta del dedo que hace un momento lo osaba acariciar. Pensando que la impoluta chaqueta estaba indudablemente perdida, fue lanzada hacia el pequeño y apestoso cuerpecito tembloroso. Con mimo, como cogiendo un tesoro o un niño recién nacido, el hurón fue levantado envuelto en lo que antes fue chaqueta. Apretado contra el pecho, protegido, el pequeño ser debió de notar latir, con taquicardia, un corazón. Pero la siniestra figura permanecía calmada.

- Te jugaste la vida, chaval !!! - uno de los conductores se empezaba a impacientar. A su grito siguieron bocinazos de nerviosismo y desesperación, todos deseaban llegar al siguiente semáforo en rojo.

Acercándose con paso lento y despreocupado al alborotador, encontrando su mirada de rabia, estudiándolo con desinterés, el se limito a contestar que no se podía jugar con aquello que no se poseía.

Aquella noche, mientras, ya limpio y saciado, el hurón exploraba su nuevo hogar (un mínimo y húmedo ático lleno de radiadores y deshumidificadores) era observado y admirado. Incluso en situaciones extremas, la mirada del hurón siempre era desafiante. Hasta el momento de recoger a su nueva preocupación, nuestro involuntario misántropo creía que su vida pasaría por encima de las de los demás. Pensaba que no tenia nada que perder haciendo lo que todos juzgaban como maldades por no considerar que sencillamente eran diferentes intereses. Recolectando enemigos por doquier, siempre se mostró desafiante, porque hasta esa interminable noche no tenia nada que perder.

                                      

18-04-2006 Never there.

Camino por la calle, el sol aparece en raras ocasiones entre las nubes. Las oscuras e impenetrables gafas negras protegen mis delicados ojos y a aquellos que miro de mi mirada. Lo veo todo, para ellas, no veo nada. Una paradoja también aplicable a lo que he compartido en mis pocas relaciones.

Ellas son mi eterno problema y solución. Durante breves instantes soñaba que eran todo lo que me faltaba, tras pocos días, después de sonrisas y algún que otro inesperado beso, me daba cuenta de que volvía a estar solo. Unas veces me equivocaba yo, otras veces se equivocaba ella. Siempre nos equivocábamos ambos. Y como hoy, salía a respirar ese amargo pero refrescante aire de no tener que contar con nadie, de no poder dar nada...

En ocasiones me parecía encontrarme con un sueño, pero ella, ese sueño, se convertía en mi espejismo. Inalcanzable y cada vez mas lejana. Un día descubrí en un libro que "la persona que queremos y la que nos quiere nunca es la misma persona", ahora que dejo que la corriente me lleve y no espero nada, me doy cuenta de que represento esa frase.

Apenas importa, acabo de ver unos inmensos ojos, tristes y llorosos, oscuros... Una carita con pecas. Sus delicados y bellamente inflamados labios, retorcidos en una mueca de obligado dolor. Sus finos dedos revolviendo su negro y desordenado pelo. A juzgar por el vaso con hielo que sujeta su madre, juraría que acaba de salir del dentista.

-Una tónica (Schweppes), por favor - mas amarga mejor, pensé, pedí y me senté en una mesita a la sombra en ese café que de repente me pareció agradable.

Algún día esa chiquilla hará feliz a algún desgraciado que sus genes, sueños, complejos y prejuicios harán el hombre de su vida. Eche de menos mi bloc y carboncillo, pero advertí que mis dedos jamás captarían esa belleza e inocencia. Estaba en un zoológico y yo era el único animal.

Pagué lo debido, la brisa acaricio mi chaqueta, la vida me proponía oportunidades. Las gafas taparon la amargura y la apenas perceptible sonrisa pareció sarcástica. Me fui, desde hacia meses solo una persona me amargaba el corazón, alma y sistema límbico. Como siempre, inalcanzable. Pero... era una amargura que refrescaba.

Dedico la canción (Never There) a todas mis bellos sueños que nunca me han querido (o me han querido como amigo). La letra se encuentra en la sección de Radioletras.

30-03-2006 Lord Henry Wotton

                                              

"...beauty, real beauty, ends where an intellectual expression begins. Intellect is in itself a mode of exaggeration, and destroys the harmony of any face."

"Being natural is simply a pose, and the most irritating pose I know."

"...and as for believing things, I can believe anything, provided that it is quite incredible"

"Conscience and cowardice are really the same things, Basil. Consciense is the trade-name of the firm. That is all."

"Laughter is not at all a bad beginning for a friendship, and it is far the best ending for one."

"I choose my friends for their good looks, my aquaintances for their good characters, and my enemies for their good intellects."

"If one puts an idea, ...he never dreams of considering whether the idea is right or wrong. The only thing he considers of any importance is whether one believes it oneself. Now, the value of an idea has nothing whatsoever to do with the sincerity of the man who expresses it. Indeed the probabilities are that the more insincere the man is, the more purely intellectual will the idea be, as in that case it will not be coloured by either his wants, his desires, or his prejudices."

"Those who are faithful know only the trivial side of love: it is the faithless who know love´s tragedies."

"Women have no appreciation of good looks; at least, good women have not".

All sentences by Lord Henry Wotton, taken from Oscar Wild´s The Picture of Dorian Gray

(y solo es el primer capitulo)

 

 

 

17-03-2006 Siempre mirando atrás.

Oscura noche, la también oscura sombra de un Maserati Ghibli apareció delante del local, tras dejar de cegar a los maravillados y envidiosos vigorexicos puestos por porteros, el grave sonido de locomotora diesel ceso y al abrirse la puerta fue sustituido por alguna remezcla techno-trance-electronica, sonaba a Rainbow de Bob Marley. En las mejores tradiciones holandesas un agradable olor a cannabis inundo la calle. La elegantemente flaca figura enchaquetada en blazer de lino fino floto desde el coche hasta la entrada del club, quizás atraído por suaves sonidos "trance" y la tenue luz roja proveniente del interior. Era lo que se consideraba una discoteca con estilo. Desde luego las féminas que lo poblaban vestían marcas caras y eran lo que en esta sociedad se entiende por "prototipos de belleza", largas y esculturales piernas, angelicales rostros... Todas iguales. Nuestro personaje, a pesar del vehículo y de su refinado y pulido aspecto de burgués cocainómano, se auto consideraba una especie de neohippie y habría jurado poder leer el pensamiento de cada una que se acercaba a el, sinceramente, no era difícil. Estaba aburrido, las drogas se habían convertido mas en componentes de imagen que en psicotrópicos. Echando mano de su whiskey irlandés, se dio la vuelta para tener una mejor visión y, como buen sibarita que creía ser, elegir bien el fin de su jornada. Lo que nunca pensó, era que desde las sombras una sombra ya lo había elegido. Su piel morena, su negro, largo y ondulado cabello, su oscura mirada, sus nórdicos labios... Era intensa. Rodeado por sus cariñosas manos, besado, deseado  ...

Las cortinas de la habitación se ondulaban ligeramente, la calida brisa nocturna veraniega se diluía con la anaranjada luz de las farolas, dos siluetas se convertían en una al ritmo de su respiración.

Quemando asfalto a mas de 280 kilómetros por hora el  maserati negro iba dejando una estela blanca igual que un avión acrobático, filtrándose por la ranura de la ventan abierta y desapareciendo en la solitaria noche. Dentro, con una mano en el volante y la otra en el canuto, pensando y sonriendo con amargura iba la destruida figura. Quizás el hecho de abandonar durmiendo a aquella que le hizo sentirse persona  por breves momentos o quizás por pensar que eso era lo que lo hacia feliz o el haber abandonado en la mesilla un grueso billete le hizo cerrar por un mínimo instante los ojos...

- Si, parece ser que se estampo en un camión de basura que estaba parado... Si, eso parece, le tuvimos que quitar mucha mierda de encima... No le entiendo?  Que!? Y yo que se si deseara vender lo que quedo de su coche!!  Yo!? No tengo por que saber eso!!!... Le recuerdo que esta  llamando a un hospital...  Ah! Si, esta bien... Parece que no tiene nada, llego en estado semiinconsciente, le hemos sedado para llevar a cabo las pruebas y milagrosamente no tiene nada, teniendo en cuenta la velocidad que dijo la policía que tenia que haber llevado para como quedo el coche y el camión...  Que!!!? Tengo otros pacientes... discúlpeme... Esto es un hospital, no una chatarrería... Adio... Vaya...

Lo oyó todo desde lejos, aun sin saber si apenarse de estar vivo o de que sus amigos se interesasen por el, por lo menos se distrajo de recordar.

(conecta con 03-01-2006 Una vieja historia - sueño.)

                                              

10-03-2006 Volviendo del frió.

Aunque me reprima, tengo ganas de gritar pero lo único que refleja mi rostro son unos ojos húmedos, no será la ultima vez que llorare, pero muchas veces la causa será la misma. Acabo de volver a reencontrarme con mi pasado, con lo que queda de el, una franja de 2 adoquines que atraviesa una de las metrópolis mas grandes de Europa. Ya nadie se acuerda de lo que ocurrió, a pocos les interesa, muchos de los que lo vivieron se pierden en la vida cotidiana y solo por la noche en la intimidad recapitulan como vivían antes, solo es un recuerdo. Pero es el sentido de mi vida. No se de donde soy, esos sitios ya no existen, han cambiado de nombre y sentido. Nací durante una tormenta de nieve, en el justo momento en el que una tormenta histórica arrasaría toda una forma de vida y de pensamiento. Había donde elegir, como a toda urraca los colores y brillos llevaron a muchos a cambiar de vida. Vi con mis inmensos ojos de niño como el respeto se empezó a medir por el coche que se tenia. Sentí el vació de ver caer a aquellos que consideraba como hermanos, en guerras de las que nadie jamás se acordará. Oí que aquello a lo que muchos dedicaron su vida no tenia ningún valor. Toqué la frialdad. Lo que para nadie entonces tenia sentido, soy yo. La muchedumbre se guiaba por lo fácil, las ideas se desmoronaban y cayo el muro. Corría el año 1989 y me acuerdo de todo. A pesar de sus intentos, mis padres no lograron cerrarme los ojos al caos que siguió. Pocos años mas tarde perdía mis orígenes. Muchos han debatido que es la patria, yo sigo sin saberlo, pero cada vez que miro atrás en mi interior veo que me falta algo. El tiempo y el esfuerzo han hecho que tenga un nuevo hogar, pero también que vea el mundo con mas de esa frialdad que ilusión, el pasado forma mi presente y no puedo evitarlo. El eterno extranjero, el que vino con el frió del este. Frio.

                                                                      

 27-01-2006 Contracorriente.

Al salir de aquel portal, el fresco aire golpeo mi cara, un ligero y agradable olorcillo a gasolina súper flotaba en el ambiente, el atardecer entraba en su fase final. Las antaño grises fachadas brillaban con calidos tonos amarillos y anaranjados, apenas había gente en las calles, o al menos a mi me lo parecía. Con una sonrisa algo tonta me acerque a mi coche, estaba lleno de pequeños rasguños y abolladuras, su gris metalizado había perdido el barnizado en algunos sitios, sus 20 años no habían pasado en un garaje, pero a pesar de ello su silueta era noble, discreta y funcional, era precioso. Para mi sorpresa  arrancó a la primera. El sonido del motor era mas suave que de costumbre y con su ronronear de viejo felino abandone la ciudad, pasando con suavidad por esas calles vacías y acogedoras.  Al salir desde el túnel a la autopista, el sol, como queriendo despedirse, me cegó por un mínimo instante, antes de ocultarse detrás de las montañas. Y desde allí comenzar a teñir, poco a poco, el cielo de rojo. Y yo perseguía ese horizonte. Pise un poco mas, parecía como si quisiese alcanzar ese día que concluía, me sentía extraño, poco a poco la ansiedad de lo desconocido ganaba terreno. Que era lo que hizo que pasase a verlo todo en color? La constante insatisfacción del aburrimiento, me revelaba todas las grietas de lo que me rodeaba, y no es que algo haya cambiado. Esa tarde hice solo lo normal, lo correcto, la acerque a su casa y le ayude a subir sus cosas. Con un gracias hubiese sido mas que suficiente, pero su frágil figura se aproximo a mi y en un gesto nada comprometedor me dio un caricia con sus labios en la mejilla a la vez que sus brazos me rodeaban. Fueron unos momentos muy breves, supongo que es su forma de ser. Supongo que con todos es igual. Supongo que mi subconsciente interpreta mal estos hechos que carecen de la menor trascendencia. Supongo que apenas trato con las personas. Supongo que es pura fisiología. Supongo que debería de dejar de perder el tiempo pensando en esto. A veces pasa.

Empezaba a chispear, la ciudad quedaba lejos, intentando romper la creciente oscuridad con la luz de los faros halógenos me adentraba en ella, me escondía en ella. Y volví a oír el ruido del sistema de inyección que necesitaba de una limpieza, y las grietas y los baches de la autopista volvieron a hacerse notar. Y yo me volví a sentir yo, pisando a fondo con una lluvia cada vez más fuerte.

                                      

03-01-2006 Una vieja historia - sueño.

Tras su último accidente había que atar algunos cabos. Destrozo un coche que le costo conseguir. Se salvo de milagro. No era la primera vez que se salvaba de milagro. La diferencia consistía en que la primera vez el error no lo cometió el. Aun así, prefiero cubrirme las espaldas, es mi mejor amigo, cuando de repente descubre lo que no debe, rompe cosas, se deprime y salda cuentas. Le entregare un nuevo coche viejo y le preguntare lo que soñó las últimas noches.

-Esta noche, soñé que paseaba, próximo al cauce de un barranco, con… una muchachita bastante linda. De repente, un coche blanco, en una maniobra cuya brusquedad nos sobresalto sobremanera, se detuvo frente a nosotros (había 5 tipos en su interior). Salimos corriendo y nos refugiamos en las impenetrables tinieblas de una cueva cercana. Nos encontraron. Dos entraron en la cueva, casi a ciegas. Pero yo si podía verlos.  Golpee al mas próximo en la nuca, y tras un empujón al segundo, corrí al exterior.  Afuera me esperaban los otros tres, navaja en mano. Arremeto contra el que se abalanza sobre mí, tropieza y cae, tomo su navaja y apuñalo en la yugular al siguiente. El tercero saca un revolver y amenaza con disparar (pienso en arrojar el puñal ensangrentado del interior de mi puño hacia su cabeza, con la sensación de que acertare). Una segunda advertencia me disuade. Dejo caer el arma blanca de mi mano mientras me rodean…

Abro los ojos.

 El nervioso claqueteo de su taza de café sobre el plato me resulta insoportable, una palmada en la espalda, una mirada de consuelo, dejo las llaves de su coche delante de el. Salgo tranquilo. Salgo terminando en mi mente la historia que para el siempre se quedará sin final.

 -         Te llevas una buena paliza, te dejan magullado y sin aliento, con los riñones y la cara destrozados. Caes al suelo, pero no logras evitar mirar, no sientes dolor, pero no te puedes mover. Ves como sacan a la chiquilla entre forcejeos, le mete una patada a uno y le muerde la mano a otro, uno tercero le pega un buen puñetazo en el vientre, su frágil cuerpo se queda blando. Piensas que la van a violar, la rabia te invade, sientes impotencia, ves como un puñal es clavado en la boca de su estomago, ves como lo giran y lo sacan.  Tus ojos se cierran y por primera vez sientes un inmenso dolor.

 No soy quien para meterme en la vida de los demás, pero no seria quien es ahora si no fuese por aquella intromisión. El amor no hace revolucionarios, o eso pensaba.

Nota: Basado en el sueño que un día me contó un buen amigo.

                                                                       

 

27-12-2005 Una experiencia orgánica.

Por pura casualidad del destino, fui al estreno oficial del nuevo y flamante órgano, recién instalado en el Auditorio de Tenerife. Tenia expectativas de escuchar a Bach, composiciones góticas y oscuras que me transportasen a un mundo de grandeza y poderío abrumador. Iba a escuchar al Rey de los instrumentos musicales. Ahorrándome mi visceral desesperación, comentaré, desde mi opinión, que el llamado "Concierto en sol menor para órgano, orquesta de cuerda y timbales" de Francis Poulenc, no se merece contar con un instrumento así en sus nombre. Asimismo, Antón García Abril, tiene que ser un compositor de música para películas de 2 rombos, no encuentro otra explicación para su "Cántico de "La Pieta" para soprano, violonchelo, órgano, coro y orquesta de cuerdas", demasiado instrumento para tan poca cosa. La ejecución técnica de ambas pretensiones musicales estuvo a un altísimo nivel, pero nunca es suficiente. Aparte de esto, poco se podía hacer con un órgano con evidente control electrónico de accionamiento, sonidos cortados y artificiales de un instrumento que costo el presupuesto de un buen centro de salud. Pero la suerte me guardaba una bella perla. Con el teclado del órgano apartado (dejando en evidencia dos raquíticos cables eléctricos ), descubrí que la siguiente y realmente única obra que iba a ser interpretada seria la inigualable  cantata "Alexander Nevsky" de Sergei Prokofiev, compuesta originalmente para la grandiosa película del mismo nombre dirigida por Eisenstein, fue ampliada posteriormente para orquesta. Esta vez si, valió la pena aguantar, al acabar la obra los aplausos y ovaciones inundaron la sala de tal manera que la mezzo-soprano invitada, Olga Savova, tuvo que interpretar dos pequeñas joyas mas. Un final brillante para el estreno de un instrumento que se quedo en la sombra.

PS.: Ampliare el tema de la película y su música en su nueva y correspondiente sección. También abriré una sección histórica con el tema de la Batalla del Lago Helado (Tema de la película y la cantata Alexander Nevsky)  y la Orden Teutónica. 

                                                                                                  

25-12-2005 La estantería de navidad.

La impregnación de fósforo se ilumino y poco después del sonido apareció la imagen del rey en la pequeña pantalla del televisor. Era la culminación de toda una tarde dedicada al fenómeno del ikeismo. Una, en apariencia plana y ligera, caja escondía toda una tarde de realización personal. Hoy 24 de diciembre era el día elegido por mis dueños y señores (léase padres con un fracaso escolar/universitario/laboral por hijo e inquilino) para añadir un mueble mas a la cocina, con el fin de tener un espacio dedicado en exclusiva al servicio de té alemán fabricado en cristal de Zeiss, resistente a la fricción, cambios bruscos de temperatura y lavavajillas de todas las marcas, pero muy frágil al esfuerzo mecánico (léase golpes, choques y maltrato cotidiano general). Tras el desembalaje de los componentes, eche un vistazo a la calle y a las ventanas de las casas colindantes, empezaba a oscurecer, la fría lluvia y el viento hacían que todas las familias se reuniesen en el salón, en círculos relativamente cerrados, indudable vestigio de nuestro pasado cavernícola, la decoración era vistosa y estaba diseñada, en las mejores tradiciones norteamericanas, para excitar inútilmente todos los sentidos. Mientras la calida luz iluminaba mas y mas ventanas, mas y mas tornillos eran puestos en sus sitio. Al igual que en la Unión Soviética estalinista tenia que completar un plan de trabajo a su debido tiempo, o sea, cuanto antes mejor. Cada vez que alguien pasaba a mi lado, me recordaba que tenia que acabar a tiempo, a tiempo para ver "la emisión". La puerta en su sitio, todo a punto. Perfecto! Si había algún fallo, por lo menos tenia la certeza de que era por mi culpa, los suecos hace tiempo que han delegado su responsabilidad a los chinos. Un pequeño esfuerzo mas y mi obra del día quedó coronada por un viejo y pequeño televisor. Ahora si, podía irme a mi cubiculo y estar tranquilo de que por lo menos en las próximas hora y media que durasen los tres episodios de Los Simpsons, podría consumir mi chocolatina saboreando la navidad en paz. Y el árbol de navidad? Bueno, para mi fue la estantería.

Nota: este texto ha sido escrito por ineludible recomendación.

 

19-12-2005  Una respuesta.

Una forma de excusar el final de una relación:

             -¿Pero por que...? - Pregunta ella.

             - Porque tu eres una princesa y yo soy un bolchevique. - Contesto

-¿No me dirás que no queda bien?

-Ingenioso... desconcierta, es probable que la puedas dejar patidifusa.

-Realmente es una ironía (o un sarcasmo, según se vea). El bolchevismo, rechaza las posesiones materiales en favor de un mayor peso para las virtudes intelectuales del hombre, sigue una ideología marxista. Sobre las princesas y la aristocracia en general, sobran los comentarios: la televisión, la prensa, los cuentos, las historias, los mitos...

-Traducción: "por que tu eres una frívola mimada y materialista, al contrario que yo".

-Yo lo traduciría de otra manera:  "tu deseas poseerme como una "cosa" y yo busco querer" (en el fondo es lo que has puesto antes).

-....Esto es mucho mas romántico (mas profundo... apúntatelo).

- Prefiero el simbolismo escrito al principio.

-...Lo arruinaría, piensa en las diferentes interpretaciones a que puede dar lugar.

-¿Por ejemplo?

- 1. La que yo escribí. 2. "Se esta burlando de mi". 3."Es algún juego de palabras". 4.-"Este tío me quiere ver muerta" (por eso de la exterminación de la aristocracia en la Rusia bolchevique y roja)....

- Veo que tener algo de culturilla puede ser devastador...

-Bueno; tu decide para que emplear la frase. Con tu permiso me la guardo para fines perversos.

-¿Se puede saber con quien y que fines?

-...Embriagar, despistar de mis verdaderas intenciones... ya veremos (será con quien crea que pueda funcionar).

-¿Podrías citar algún nombre?

-Serviría con cualquiera que se tuviera por poco profunda (en comparación contigo). ¿Sabes quien respondería a ese perfil?

-Pueden ser todos y a la vez nadie, supongo que depende del contexto.